La batalla de la mente en tiempos de aflicción

Man kneeling and praying by bed with crucifix on wall

Salmo 77
Este salmo fue escrito por Asaf. 

Asaf fue un levita descendiente de Aaron.
Lideró el equipo de alabanza instaurado por el rey David para el ministerio de la música.  Fue un músico y un cantor excepcional, además de profeta (1 Crónicas 15,16, 25).  Junto a un equipo de ayudantes se encargaba de cuidar el Arca del Señor, de alabar y de dar gracias a Dios.  Asaf fue un hombre dedicado a servir al Señor. 

Sin embargo, ese hombre, siervo del altísimo , líder y ministro, escribió este salmo intensamente personal en dónde muestra la fuerte crisis espiritual y emocional que estaba viviendo en ese momento.  Asaf escribe desde una experiencia de aflicción en la que pareciera que Dios está distante y en silencio.  Es el testimonio de una lucha consigo mismo por volver a confiar en el Señor.  Su experiencia muestra, de una forma abierta y transparente, la realidad de las reacciones y emociones humanas; y la lucha que todos debemos pelear para vencer los pensamientos nocivos, la angustia y la aflicción. 

De este salmo aprendemos que:

  1. Las mismas Emociones que tuvo Asaf los tenemos ahora tú y yo en pleno siglo XXI.
  2. Los mimos Pensamientos que tuvo Asaf los tenemos ahora tú y yo en pleno siglo XXI.
  3. Las Decisiones que tomó Asaf fueron cruciales para generar un cambio positivo en su mente y en su perspectiva. 
  4. El Testimonio que dió Asaf demostró el cambio que Dios obró en su mente y corazón. 

1. Las Emociones de Asaf

Todas estas fueron las emociones que Asaf experimentó:

  • Lamento y Agotamiento Emocional (v3) «Me lamento, mi espíritu desfallece»
  • Insomnio y Turbación-Preocupación (v.4) «Me impides cerrar los ojos, tan turbado estoy que ni hablar puedo» – La Nueva Traducción Viviente lo traduce:  «No me dejas dormir, ¡Estoy tan afligido que ni siquiera puedo orar!»
  • Nostalgia del pasado (v.5) «Me pongo a pensar en los tiempos de antaño, de los años ya idos me acuerdo»
  • Dolor, Tristeza, Miedo y Desesperanza (v.10) ««Esto es lo que me duele: que haya cambiado la diestra del altísimo»»

2. Los Pensamientos de Asaf

Los pensamientos de Asaf causaron efectos negativos en su ser interior:

    • Lo regresaron a la nostalgia del Pasado (v.5) «Me pongo a pensar en los tiempos de antaño, de los años ya idos me acuerdo»
    • Le quitaron el sueño (v. 4a, 6) «Me impides cerrar los ojos» «En la noche recuerdo…»
    • Lo sumergieron en el miedo:
      • al rechazo y al castigo divino (v.7)  ««¿Nos rechazará el Señor para siempre? ¿No volverá a mostrarnos su buena voluntad?»
      • al abandono y a la desprotección por parte de Dios (v.8) «¿Se habrá agotado para siempre su gran amor y su promesa por todas las generaciones?»
      • a la indiferencia, la crueldad, el enojo y el juicio del Señor (v. 9) «¿Se habrá olvidado Dios de sus misericordias y en su enojo ya no quiere tenernos compasión?».»

    3. Las Decisiones de Asaf

    Asaf tomó dos decisiones cruciales para mejorar su estado de ánimo:

    1. Oró, Buscó al Señor (v.1 y 2a) «A Dios elevo mi voz suplicante; a Dios elevo mi voz para que me escuche» «Cuándo estoy angustiado recurro al Señor».
    2. Recordó, Trajo a la memoria lo bueno que Dios había hecho por ellos en el pasado (v.11) «Prefiero recordar las hazañas del Señor, traer a la memoria sus milagros de antaño» «Meditaré en todas sus proezas; evocaré tus obras poderosas».

    4.  El Testimonio de Asaf

    Después de orar y desahogarse con Dios, Asaf cambió de perspectiva. De la desesperanza pasó a la esperanza, aferrándose al recuerdo de las obras de Dios en el pasado, haciendo alusión a las proezas realizadas en el mar Rojo y en el monte Sinaí (Ex.14.21-22; 15.4-8; 19.16-19; Sal. 114.3-6). Asaf recordó a un:

    • Dios excelso (v.13) «¿Que Dios hay tan excelso como nuestro Dios»
    • Dios hacedor se maravillas, quién desplegó su poder ante todas las naciones (v.14) «Tú eres el Dios que hace maravillas; el que despliega su poder entre los pueblos.»
    • Dios redentor (v.15) «Con tu brazo poderoso redimiste a tu pueblo, a los descendientes de Jacob y de José.»
    • Dios capaz de trastornar la naturaleza —Poderosamente Impresionante— (v.16-19) «[16] Las aguas te vieron, oh Dios, las aguas te vieron y se agitaron; el propio abismo se estremeció con violencia.  [17] Derramaron su lluvia las nubes; retumbaron con estruendo los cielos; rasgaron el espacio tus flechas.  [18] Tu estruendo retumbó en el torbellino y tus relámpagos iluminaron el mundo; la tierra se estremeció con temblores.  [19] Te abriste camino en el mar, pasaste entre las muchas aguas, y no se hallaron tus huellas.»
    • Dios protector y guía —Pastor— (v.20) «Por medio de Moisés y de Aarón guiaste como un rebaño a tu pueblo.»

    Aplicaciones:

    • En algún momento de la vida todos experimentamos emociones similares a las de Asaf.  Lo importante es no dejar que ellas nos dominen sino traerlas ante el Señor, con honestidad y transparencia, para entregárselas completamente.
    • La mente es uno de nuestros mayores contrincantes.  Al igual que Asaf, nosotros también podemos tener pensamientos que nos atan al pasado, que nos quitan el sueño y que nos inducen en miedo, preocupación y ansiedad.  Nuevamente, lo importante es pelear la batalla con Cristo y no dejarse vencer. 
    • Asaf tomó dos decisiones cruciales para salir de su gran aflicción: Oró y Recordó.  Debemos replicar este ejemplo. La clave es buscar al Señor en oración y recordar las bondades de Dios para nuestra vida. Debemos llenar nuestra mente con pensamientos de bien. haciendo memoria de todo lo que Dios ha hecho a favor nuestro en el pasado. 
    • El salmo 103.2 dice: «Alaba, alma mía, al Señor y no olvides ninguno de sus beneficios.»  Aún en tiempos de aflicción debemos aprender a recordar todas las veces que el Señor nos ha hecho bien. Asaf entendió que en lugar de enfocarse en sus miedos, debía volcar su mirada hacia la maravillosa grandeza y el inigualable poder que el Señor les había mostrado en el pasado. 
    • Asaf entendió que el mismo Dios que los libertó de la esclavitud de Egipto seguía estando con ellos. Debemos llenar nuestra mente de las siguientes verdades: la bondad de nuestro Dios es inmutable y su gracia es inefable. Dios siempre es fiel y sus misericordias son nuevas cada mañana para quienes lo buscan de todo corazón (Lamentaciones 3:22-23; Jeremías 29:13-15; 2 Crónicas 15:2; Proverbios 8.17).
    • Al recordar las obras del Dios todopoderoso, Asaf sacó de su mente los pensamientos oscuros, y solo así pudo ver la situación desde el enfoque divino.  Es lo mismo que nosotros debemos hacer hoy. El apóstol Pablo lo dijo de la siguiente manera: «Y ahora, amados hermanos, una cosa más para terminar.  Concéntrense en todo lo que es verdadero, todo lo honorable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo bello y todo lo admirable.  Piensen en cosas excelentes y dignas de alabanza.»  Filipenses 4.8 (NTV)
    • La traducción en lenguaje actual lo interpreta así: «Finalmente, hermanos, piensen en todo lo que es verdadero, en todo lo que merece respeto, en todo lo que es justo y bueno; piensen en todo lo que se reconoce como una virtud, y en todo lo que es agradable y merece ser alabado Y es que, siendo completamente honestos y objetivos, debemos aceptar que este es el único método certero para vencer los pensamientos que no vienen de Dios.
    • Finalmente, para vencer los pensamientos destructivos debemos:
      • En primer lugar, expresar nuestras emociones al Señor en oración abiertamente y sin máscaras.
      • En segundo lugar, llenar nuestra mente con los pensamientos de Cristo. Para eso debemos estudiar su palabra, meditarla, escudriñarla, aprenderla, buscarla y anhelarla como un niño recién nacido ansía la leche materna (1 Pedro 2.2). 

    Oro para que el Señor haga florecer esta palabra en nuestros corazones.

    Si me sirve a mí, Quizá También a Ti. 

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