Salmo 77
El salmo 77 fue escrito por Asaf.
Asaf fue un levita descendiente de Aaron.
Lideró el equipo de alabanza instaurado por el rey David. Fue un músico y un cantor excepcional, además de profeta (1 Crónicas 15,16, 25). Junto a un equipo de ayudantes se encargaba de cuidar el Arca del Señor, de alabar y de dar gracias a Dios. Asaf fue un hombre dedicado al servicio del Señor.
Sin embargo, ese hombre siervo y líder del equipo de música, escribió este salmo intensamente personal en dónde muestra la fuerte crisis espiritual, y emocional, que estaba viviendo en ese momento.
Asaf escribió desde una experiencia de aflicción en la que parecia que Dios estaba distante y en silencio. El salmo es el testimonio de una lucha consigo mismo por volver a confiar en el Señor.
Su experiencia muestra, de una forma abierta y transparente, la realidad de las reacciones y emociones humanas; y la lucha que todos debemos pelear contra la mente, la angustia y la aflicción.
De este salmo aprendemos que:
- Las mismas Emociones que tuvo Asaf también las tenemos ahora tú y yo.
- Los mimos Pensamientos que tuvo Asaf también los tenemos ahora tú y yo.
- Las Decisiones de Asaf fueron cruciales para generar un cambio positivo en su forma de pensar y en su perspectiva de la situación.
- El Testimonio de Asaf demostró el cambio que Dios obró en su mente y corazón.
1. Las Emociones de Asaf
Todas estas fueron las emociones que Asaf experimentó:
- Lamento/Agotamiento Emocional (v3) «Me lamento, mi espíritu desfallece»
- Insomnio/Angustia/Turbación/Preocupación/Aflicción (v.4) «Me impides cerrar los ojos, tan turbado estoy que ni hablar puedo» – La Nueva Traducción Viviente lo traduce: «No me dejas dormir, ¡Estoy tan afligido que ni siquiera puedo orar!»
- Nostalgia del pasado/Añoranza (v.5) «Me pongo a pensar en los tiempos de antaño, de los años ya idos me acuerdo»
- Dolor/Tristeza/Miedo/Desesperanza (v.10) ««Esto es lo que me duele: que haya cambiado la diestra del altísimo»»
2. Los Pensamientos de Asaf
Los pensamientos de Asaf causaron efectos negativos en su ser interior:
- Le provocaron nostalgia y añoranza del pasado (v.5) «Me pongo a pensar en los tiempos de antaño, de los años ya idos me acuerdo»
- Le quitaron el sueño/Provocaron insomnio (v. 4a, 6) «Me impides cerrar los ojos» «En la noche recuerdo…»
- Lo sumergieron en sentimientos de miedo y preocupación:
- al posible rechazo y castigo divino (v.7) ««¿Nos rechazará el Señor para siempre? ¿No volverá a mostrarnos su buena voluntad?»
- al posible abandono y desprotección de Dios (v.8) «¿Se habrá agotado para siempre su gran amor y su promesa por todas las generaciones?»
- a la posible indiferencia, crueldad, enojo y juicio del Señor (v. 9) «¿Se habrá olvidado Dios de sus misericordias y en su enojo ya no quiere tenernos compasión?».»
3. Las Decisiones de Asaf
Pero Asaf tomó dos decisiones cruciales para mejorar su estado de ánimo:
- Oró. Buscó al Señor en oración (v.1 y 2a) «A Dios elevo mi voz suplicante; a Dios elevo mi voz para que me escuche» «Cuándo estoy angustiado recurro al Señor».
- Recordó. Trajo a la memoria lo bueno que Dios había hecho por ellos en el pasado (v.11) «Prefiero recordar las hazañas del Señor, traer a la memoria sus milagros de antaño» «Meditaré en todas sus proezas; evocaré tus obras poderosas».
4. El Testimonio de Asaf
Después de orar y desahogarse con Dios, Asaf cambió de perspectiva. De la desesperanza se convirtió en esperanza. Recordó las obras de Dios a favor de su pueblo en el pasado, haciendo alusión a las proezas realizadas en el mar Rojo y en el monte Sinaí (Ex.14.21-22; 15.4-8; 19.16-19; Sal. 114.3-6). Asaf recordó a un Dios:
- Excelso (v.13) «¿Que Dios hay tan excelso como nuestro Dios»
- Hacedor de maravillas, quién desplegó su poder ante todas las naciones (v.14) «Tú eres el Dios que hace maravillas; el que despliega su poder entre los pueblos.»
- Redentor (v.15) «Con tu brazo poderoso redimiste a tu pueblo, a los descendientes de Jacob y de José.»
- Capaz de trastornar la naturaleza —Poderosamente Impresionante— (v.16-19) «[16] Las aguas te vieron, oh Dios, las aguas te vieron y se agitaron; el propio abismo se estremeció con violencia. [17] Derramaron su lluvia las nubes; retumbaron con estruendo los cielos; rasgaron el espacio tus flechas. [18] Tu estruendo retumbó en el torbellino y tus relámpagos iluminaron el mundo; la tierra se estremeció con temblores. [19] Te abriste camino en el mar, pasaste entre las muchas aguas, y no se hallaron tus huellas.»
- Protector y guía —Pastor— (v.20) «Por medio de Moisés y de Aarón guiaste como un rebaño a tu pueblo.»
Aplicaciones:
- En algún momento de la vida todos experimentamos emociones similares a las de Asaf. La lección es no permitir que ellas nos dominen.
- La mente es uno de nuestros mayores contrincantes. Al igual que Asaf, nosotros también podemos permitir que pensamientos nos aten al pasado, nos quiten el sueño y nos induzcan al miedo, preocupación y ansiedad. Nuevamente, lo importante es pelear la batalla con Cristo y no dejarse vencer.
- Asaf tomó dos decisiones cruciales para salir de su gran aflicción: Oró y Recordó. Debemos replicar este ejemplo. Buscar al Señor en oración constantemente y recordar las bondades de Dios para nuestra vida son las dos claves. Debemos orar sin cesar y llenar nuestra mente con pensamientos de bien (Filipenses 4.8), haciendo memoria de todo lo que Dios ha hecho a favor nuestro en el pasado.
El salmo 103.2 dice: «Alaba, alma mía, al Señor y no olvides ninguno de sus beneficios.» Aún en tiempos de aflicción debemos aprender a recordar todas las veces que el Señor nos ha hecho bien. Asaf entendió que en lugar de enfocarse en sus miedos, debía volcar su mirada hacia la maravillosa grandeza y al inigualable poder que el Señor les había mostrado en el pasado.
- Asaf entendió que el mismo Dios que los libertó de la esclavitud de Egipto seguía estando con ellos. Asaf entendió que la bondad de nuestro Dios es inmutable y su gracia es inefable. Dios siempre es fiel y sus misericordias son nuevas cada mañana para quienes lo buscan de todo corazón (Lamentaciones 3:22-23; Jeremías 29:13-15; 2 Crónicas 15:2; Proverbios 8.17).
- Al recordar las obras del Dios todopoderoso, Asaf sacó de su mente los pensamientos oscuros, y solo así pudo ver la situación desde el enfoque divino. El apóstol Pablo lo dijo de la siguiente manera: «Y ahora, amados hermanos, una cosa más para terminar. Concéntrense en todo lo que es verdadero, todo lo honorable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo bello y todo lo admirable. Piensen en cosas excelentes y dignas de alabanza.» Filipenses 4.8 (NTV).
La traducción en lenguaje actual lo interpreta así: «Finalmente, hermanos, piensen en todo lo que es verdadero, en todo lo que merece respeto, en todo lo que es justo y bueno; piensen en todo lo que se reconoce como una virtud, y en todo lo que es agradable y merece ser alabado.» Y es que, siendo completamente honestos, es necesario reconocer que este es el único método certero para vencer los pensamientos que no vienen de Dios.
- Finalmente, para vencer los pensamientos destructivos debemos:
- Expresar nuestras emociones al Señor en oración abiertamente y sin máscaras.
- Llenar nuestra mente con los pensamientos de Cristo. ¿Cómo? Estudiando su palabra, meditándola, escudriñándola, aprendiéndola, buscándola y anhelándola como un niño recién nacido ansía la leche materna (1 Pedro 2.2).
Oro para que el Señor haga florecer esta palabra en nuestros corazones.
Si me sirve a mí, Quizá También a Ti.

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