Mi nombre es Joanna Molina-Acuña y te doy la bienvenido a mi página.
Nací en El Salvador, pero debido a la guerra que azotó a mi país en los años 80, mi familia y yo nos vimos obligados a emigrar a Canadá. Tenía apenas diez años cuando llegué a Montréal, la ciudad que se convirtió en mi nuevo hogar.
Más adelante, al alcanzar la mayoría de edad, decidí enfocar mi vida profesional en el área de la niñez. Primero me formé en Educación Preescolar y, posteriormente, completé el programa de Educación Especializada. He dedicado más de 25 años a la pedagogía infantil, una labor que me ha regalado grandes aprendizajes y satisfacciones.
A los cinco años tuve el privilegio de aceptar al Señor Jesús como mi Salvador, y, desde entonces, he tenido la bendición de experimentar la vida cristiana.
Comencé a servir en mi iglesia local siendo todavía una preadolescente y, ya en mi juventud, sentí el llamado de servir al Señor a tiempo completo. Por ello, decidí prepararme formalmente en el área ministerial y obtuve una Licenciatura en Estudios Bíblicos del Seminario Teológico Centroamericano de Guatemala.
Allí conocí a mi esposo, Ronald Acuña, quien desde entonces se convirtió en el amor de mi vida. Fuimos amigos, novios y compañeros de estudios durante los cuatro años de seminario. En el 2007, tras culminar nuestro plan académico y graduarnos, unimos nuestras vidas en matrimonio. Hoy puedo decir que sigo siendo una esposa feliz y plena, casada con el hombre que Dios eligió para mí.
Juntos hemos tenido el privilegio de servir como misioneros y pastores en distintas etapas, contextos, países, regiones y ciudades. Hemos trabajado en el pastorado, así como en el área de la formación y capacitación de liderazgo. Actualmente residimos en Canadá.
A finales del 2009 nació en mi corazón el deseo de plasmar por escrito todo lo que Dios me enseña a través de Su Palabra durante mis tiempos devocionales.
Comencé a recopilar mis anotaciones y reflexiones desde entonces, pero fue hasta 2019 que publiqué la primera entrada en mi blog: ‘Si me sirve a mí, quizá también a tí’.
Mi anhelo es ser de bendición para cada lector. Oro para que, de la misma manera en que el Señor me ha hablado a través de su Palabra, tú también encuentres una enseñanza oportuna de parte de Dios para tu vida, y recibas tanto ánimo y aliento como yo los he recibido antes.
En base a ese propósito surgió el nombre ‘Si me sirve a mí, quizá también a ti’. Oro para que, de la misma forma que el Señor me ha hablado a mí, en alguno de estos estudios puedas encontrar palabra pertinente de parte de Dios para tu vida. Ruego a mi Señor que haga florecer su Palabra en nuestros corazones y que su nombre sea siempre exaltado por sobre todas las cosas.
«Porque todas las cosas proceden de él, y existen por él y para él. ¡A él sea la gloria por siempre! Amén.» Romanos 11.36