En el sermon del monte, las “bienaventuranzas” están escritas en rima hebrea. Esto significa que el primer verso señala una causa, y el segundo el premio correspondiente a quién la viva.
Veamos un ejemplo. El verso 11 presenta la causa, y el 12 muestra el premio.
11.Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo.
Hagamos un breve estudio de términos para tener una mejor comprensión del texto. Empecemos con la palabra “Bienaventurados” – El término utilizado en el idioma original es Makarios. Este vocablo significa ser ‘supremamente bendecido’, extremamente afortunado y feliz. Lo que el texto está diciendo es que aquellos que pasen por ésta experiencias de vida (la causa) de Cristo, serán extremadamente afortunados y dichosos.
El versículo continua detallando lo que implica ‘la causa’. -Cuando por mi causa los “Vituperen”– Esta palabra tiene el sentido de: Difamar, Insultar, Mofarse, Evidenciar, Ridiculizar, Regañar, Sufrir, Reprochar, Censurar, Recriminar. ‘Os insulten en vuestra propia cara’. En otras palabras significa: cuando por hablar de mí los acusen, ridiculicen y los excluyan.
‘La causa’ también conlleva -que los “Persigan”– Aquí, el sentido de la palabra implica agresión física: pisar, presionar hasta el punto de que el otro tenga que ‘huir’, literalmente que tenga que ‘darse a la fuga’. Entonces, además de ser ‘vituperados’, también serán agredidos físicamente.
El verso termina diciendo:
“y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo”
- Se refiere a que personas influenciadas por el mal, digan cosas hirientes en contra nuestra, o que inventen calumnias (mentiras, engaños, falsedades) sobre la esencia de nuestro carácter.
- Indica el sentido de ‘degenerar las virtudes del otro’, ‘desacreditar’, ‘atacar la moral’, ‘culpar’, ‘poner en mal’.
- Son actos extremadamente perversos, malvados, viles y diabólicos. Algo que solo puede venir del maligno, del diablo. Precisamente, cuándo dice ‘toda clase de mal’ está específicamente diciendo: toda clase de ‘diabluras’. Actos satánicos que vienen con la maldad que solo el diablo puede promover, con premeditación, con odio y saña. Esto viene del diablo y sus hijos, contra Dios y sus hijos.
- Se refiere también a situaciones que pueden causar tormento y sufrimiento, provocadas por pecadores (hijos del diablo) usados para hacer daño a los hijos de Dios.
- Son actos o palabras que causan daños graves y dolorosos, físicos o morales, que buscan perjudicar, estropear y manchar la reputación.
- Puede implicar actos lascivos (lujuriosos, obscenos, indecentes), intencionales (con malicia, con picardía, con premeditación). Actos malvados y crueles, que pueden crear un escándalo con el propósito de deshonrar o desacreditar al otro. Son actos que se pueden catalogar como horrorosos y altamente desastrozos.
Por mi causa
Hemos visto ‘la experiencia’ y sus implicancias. Veamos ahora a qué se refiere con “Por mi causa”– En primer lugar, es muy importante entender que las experiencias de vida que se describen en los versos de este pasaje deben ser causadas únicamente por hablar de Cristo y compartir su evangelio.
Tomar la causa de Cristo, es decir, su Palabra y sus enseñanzas, como la causa propia, implica padecer por Él. La causa del Señor es la justicia de su reino. Esa es Su esencia, Él es la justicia encarnada. Él es Justo (Hechos 3.14).
Padecer por la causa de Cristo se llama: Persecución. Es el padecimiento causado por defender el evangelio y por compartirlo en contextos dónde es rechazado.
El dolor, que era considerado en la mentalidad de Israel como castigo, aparece sublimado al ser llevado por la justicia del reino de Cristo.
Bienaventurados seréis cuando os injurien y os persigan y digan toda clase de mal contra vosotros, siendo calumniados a causa de mí. Alegraos y exaltaos, porque vuestro premio será grande en los cielos. pues así persiguieron a los profetas que hubo antes de vosotros.
Lucas 6:22-23
Solamente podemos entender plenamente éste sermón al verlo a través del lente eterno, con los ojos de Cristo. Es tan necesario poner la mirada en ‘las cosas de arriba’, en lo celestial. La esperanza de la gloriosa herencia es lo que nos hará comprender por qué el sufrimiento proveniente de la causa de Cristo, se transforma en bendición para los que hemos sido hechos hijos de Dios.
Los “falsos testimonios” (ψευδόμενοι) apuntan, preferentemente, a las acusaciones falsas (“toda clase de mal” Mt. 5.11b) ante los tribunales (1 en 4:15).
Biblia Comentada-Profesores de Salamanca
El motivo por el que son beatificados estos perseguidos es precisamente “a causa de mí” o “por amor del Hijo del hombre”
Entremos ahora a la parte de la recompensa. En el verso 12 vemos el premio.
12.Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros.
El verso empieza diciendo: “Gozaos y alegraos” – Es un sentimiento que produce aplaudir y ovacionar a tal punto de saltar de gozo. Ahondando un poco más en lo mencionado anteriormente, se refiere a enfrentar la persecución con consciencia de las implicaciones eternas, de lo pasajero de la vida terrenal y de que nuestra verdadera ciudadanía está en el cielo. Significa gozarnos y alegrarnos siendo conscientes de la bendición eterna que nos espera. Es un sentimiento basado en la realidad futura, por la fe, de cuando nos presentemos ante la presencia del Señor. Arraigados en la completa comprensión, con la certeza plena de las lluvias de bendiciones que nos traería ‘sufrir por causa de Cristo’.
Termina mencionando el “galardón”– Es decir: la Recompensa, el Pago, el Salario, el Premio, la Gratificación; que será otorgado por nuestro Dios a todo aquél que verdaderamente ha sentido gozo y alegría al sufrir por Su causa.
“porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros”
Biblia Comentada-Profesores de Salamanca
Al obrar así, los judíos contra los apóstoles y discípulos, no hacen otra cosa que obrar como obraron “sus padres” contra “los profetas que hubo antes de vosotros”. En el Evangelio, los apóstoles son los sucesores de los profetas.
De esta bienaventuranza aprendí que:
La felicidad extrema y la bendición suprema a la que se refiere en esta sección del pasaje se logra al “gozarnos y alegrarnos” (v.12) cuando por Su causa nos vituperen, nos persigan y digan toda clase de mal en contra de nosotros.
¡OjO! No se refiere a sufrimientos y penas provocados por nuestras malas decisiones. No se trata del sufrimiento que viene cómo consecuencia por hacer lo que queremos sin tomar en cuenta a Dios. ¡NO!
Cuando suframos persecución por el nombre de Cristo; en lugar de llorar, de escondernos, quejarnos o negar nuestra fe, enfrentemos con gozo, comprendiendo que la recompensa eterna es mucho mejor. ¡Entonces seremos bienaventurados! ¡Que gran reto!
Preguntas: ¿Alguna vez has sido marginado, rechazado, acosado o se han burlado de ti por hablar de Jesús? ¿Te han menospreciado, te han ofendido o te han agredido, por defender los valores cristianos, por compartir el evangelio, por decir que eres seguidor de Jesús? Si es así: ¿Te has sentido contento y alegre por haber sido un fiel hijo de Dios? ¿Has sentido gozo por haberte mantenido firme en tu fe a pesar del oprobio? Si la respuesta es ‘sí’, puedes estar seguro que ya tienes tu recompensa.
Si me sirve a mí, quizá también a tí.
Hasta la próxima.
Su causa es: SU Justicia. Se refiere a sufrir por su evangelio, por defender lo que es bueno y justo, por defender, proteger y respaldar lo que dice su palabra. ‘Por Su causa’ es: ser perseguidos, agredidos y maltratados por cumplir Sus mandamientos y ponerlos por obra.

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